LOS VECINOS DE MONCASI EN PIE DE GUERRA CONTRA EL AYUNTAMIENTO.

La zona de Moncasi se ha vuelto a poner en el punto de mira. La batalla para los vecinos no cesa pues llevan dos años denunciando y tratando de poner freno a las reaperturas de los bares y los afters que llenan las calles de suciedad y ruido.

A esto hay que añadir la postura anti-policial del Ayuntamiento de Zaragoza que no hace mas que engordar el problema.

La asociación de vecinos La Huerva, que defiende el derecho al descanso de los moradores de la zona de Moncasi, critica el método empleado para poder seguir funcionando como bar de copas al uso o como after.

El portavoz vecinal, Carlos Monge, denuncia el “abuso” que se hace de la norma, ya que si un bar tiene varios socios pueden empezar la actividad antes de que Urbanismo de el visto bueno final y si recibe la negativa, se solicita bajo el nombre del otro socio o mediante una sociedad. A esto se añade que algunos bares piden licencia de cafetería para poder abrir a las 6h de la mañana, para subir la persiana a esa hora y funcionar como after.

LA POLICÍA LOCAL Y LA UAPO HAN LLEGADO A INTERVENIR HASTA EN 6 OCASIONES EN UN FIN DE SEMANA.

Las denuncias e intervenciones que hay son muy diversas. Desde tolerancia al consumo de drogas en el interior del establecimiento hasta incumplimientos reiterados de la licencia municipal.

Uno de los locales ubicado en la calle Perpetuo Socorro se le ha precintado hasta en tres ocasiones el equipo de música, para el que no tiene licencia. El servicio de Urbanismo tenía previsto notificarle a su propietario la negativa a la apertura.

Pablo Muñoz (Zaragoza en Común) abordó este tema en la comisión de Urbanismo del mes de octubre. El concejal reconoció que está “teniendo problemas para actuar de un día para otro”.

La asociación La Huerva trasladó esta problemática a los grupos municipales. Ciudadanos preguntó al respecto en la comisión de Urbanismo y el PSOE tiene la intención de dar forma a una moción para adecuar la normativa local a la situación actual.

No cabe duda de que deben revisarse y actualizarse las ordenanzas de Zaragoza. Este es uno de los muchos ejemplos cotidianos de la calle donde se puede observar que la normativa ha quedado desfasada y obsoleta.

El famoso ‘after’ La Clave, que durante meses requirió la presencia policial. Delegación de Gobierno decretó en mayo su clausura cautelar, que expiró el pasado noviembre. El propietario decidió no reabrirlo y trasladó su actividad a otro en la calle Perpetuo Socorro. El Ayuntamiento ya lo había sancionado con anterioridad con varias multas económicas.

El resto de locales como El Tranvía o La Enagua cuentan con diferentes expedientes sancionadores abiertos.


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