¿Esta preparada Zaragoza para pacificar la mayoría de sus calles?

Desde que la Dirección General de Tráfico (DGT) anunciara que “está estudiando” limitar por Ley la velocidad a 30km/h de todas las ciudades españolas debemos preguntarnos ¿está Zaragoza capacitada para esta medida? Zaragoza empezó a pacificar y limitar la velocidad de algunos viales en el año 2008. Con la llegada de la Expo y la Ordenanza de Peatones y Ciclistas en el año 2009, la Ciudad propuso un marco normativo donde encajar y definir este tipo de iniciativas (vías pacificadas, calles 30…etc).

En la actualidad, las vías limitadas a 30 km/h representan aproximadamente el 80% de los viales de la ciudad, y sin embargo, todavía existen muchas diferencias dentro de este tipo de calles pues no todas son iguales ni se conservan ni mantienen igual ni tienen las mismas condiciones de seguridad vial.

Zaragoza no está preparada políticamente para asumir un cambio de modelo urbanístico y de movilidad para ampliar y diseñar las calles pacificadas.

En Zaragoza nos encontramos con una variedad de viales pacificados y limitados a 30 muy heterogénea y con, a menudo, grandes deficiencias en lo que a Seguridad Vial se refiere. Tenemos desde calles en donde apenas existen aceras -como la calle Bailén- a otras en donde hay una deficiente seguridad vial o se encuentran mal diseñadas como calle Antonio Leyva. Además existen barrios enteros donde la señalización y el diseño de las calles 30 sigue siendo poco accesible y muy mejorable como Torrero, San José, Las Fuentes o Las Delicias.

En lo que se refiere al barrio de Torrero, en el año 2017 Ciudadanos en Torrero presentó una propuesta para invertir más en cuanto a la mejora de este tipo de viales y calles 30 para hacerlas más atractivas y accesibles. La moción salió adelante con los votos favorables del PSOE y PP, pero contó con la abstención de Zaragoza en Común que se apoyaba en que “se invertía” lo suficiente o a un ritmo “suficiente”.

Calle cualquiera del barrio de Torrero.

El diseño pone en riesgo la figura del peatón.

El mayor problema es que Zaragoza no invierte en la mejora de sus calles: ni desde el punto de vista urbanístico ni técnico de movilidad y seguridad vial. Existen calles en la Ciudad en donde no se ha invertido ni un sólo euros desde hace muchísimos años. Pasar de una vía limitada a 50 km/h a otra de 30 km/h no debe hacerse sólo con una marca de pintura en la calzada, deben ponerse en marcha otros mecanismos para pacificar y armonizar cada calle de la Ciudad que se encuentre limitada a 30 km/h.

¿Cuánto habría que invertir en calles 30?

Desconozco el cuánto habría que dedicarle pero lo que sí sé es que debería existir una partida presupuestaria específica para acometer las reformas necesarias en este tipo de viales (que no son pocas). Cada año (unos más y otros menos) Zaragoza dedica en torno a 500.000 – 750.000 euros para la renovación del firme (años atrás se dedicaba más dinero). Mejorar, rediseñar y mejorar una calle 30 puede llevar aparejada una inversión muy superior (la reforma de la calle Antonio Leyva costó 750.000 euros) ya que hay que mejorar aceras, diseñar espacios, arbolado…etc.

Zaragoza debería emprender un plan presupuestario anual para la mejora de las calles con una dotación no inferior a los 5M para trazar un plan que culmine con una ciudad más amable, accesible, segura y sociable antes del año 2027.

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