DOS AÑOS DE GESTIÓN DE ZARAGOZA EN COMÚN.

Hoy lunes, el alcalde de Zaragoza Pedro Santisteve afrontará su segundo Debate sobre el Estado de la Ciudad. Esta vez lo hará con la experiencia de la gestión de dos años y medio después de su investidura como alcalde -con el apoyo de PSOE y CHA-.

ZEC acude al debate con dos presupuestos municipales aprobados y, por lo tanto, tiene un margen para juzgar su capacidad de gestión. Por contra, PSOE y CHA deberían explicar -ya que han apoyado los presupuestos municipales- sus posturas políticas y qué les convierte en algo diferente a Zaragoza en Común.

Santisteve, tendrá que explicar en qué ha mejorado la ciudad. Sobretodo cuando la percepción del estado de los servicios básicos es peor ahora que hace dos años y medio. Y todo ello en medio de la complicada e irreal postura de seguir apoyando impuestos injustos como el de Sucesiones o apoyando de manera indirecta el ICA, pues para mantener su posición actual están apoyando al PSOE en Aragón.

Apenas unos meses el servicio de mantenimiento de las zonas verdes y arbolado era noticia por la falta de dotación presupuestaria. La guerra entre el concejal Cubero y la contrata se había trasladado al mantenimiento de la ciudad. En el transporte público encontramos los mismos problemas que hace un año y el conflicto laboral es algo ya histórico en Zaragoza, la diferencia radica en que con el gobierno de ZEC se ha producido la huelga más prolongada de la historia de la ciudad.

Funcionarios del Ayuntamiento de Zaragoza critican el incumplimiento casi sistemático del Pacto – Convenio 2016 – 2019 por parte del concejal de Personal (A. Cubero). Colectivos y sindicatos policiales están muy cansados de la imagen que el Ayuntamiento hace de ellos, permitiendo espacios públicos para fomentar acciones contra la propia Policía Local.

Hay otros funcionarios -caso Ecociudad- que han denunciado la caza de brujas que se ha producido y que, finalmente, la Justicia ha dado la razón.

Zaragoza en Común ha modificado partidas presupuestarias siempre que ha podido, modificando su propio Presupuesto Municipal para finalmente dejar partidas presupuestarias sin ejecutar (en Derechos Sociales y Urbanismo) y dedicar más dinero al pago de la deuda.

SIN PROGRAMA. SIN GESTIÓN.

Zaragoza en Común carece de proyectos interesantes para transformar Zaragoza. ZEC ha condenado a la ciudad a una parálisis con unos niveles de inversión sin precedentes. Zaragoza no está resultando atractiva para atraer nuevos proyectos y políticas de empleo. Zaragoza está perdiendo el tren de la innovación, del empleo y de la recuperación.

El alcalde hizo caso omiso a propuestas tan interesantes como la de Ciudadanos de crear una candidatura para atraer a la Agencia Europea del Medicamento a Zaragoza, que hubiera supuesto un peso muy importante en la ciudad.

De las 700 viviendas prometidas para el alquiler social, Zaragoza en Común solo ha captado 115. El Concejal de Vivienda (Híjar) debería explicar cómo ha fracasado su plan estrella. Del mismo modo que no se ha ejecutado ni un euro de la partida contra los desahucios y que ésta partida desaparece en los Presupuestos Municipales del 2018.

En el Área de Derechos Sociales se han dejado partidas presupuestarias sin ejecutar destinando ese dinero a otros programas como el pago de la deuda. La partida del plan de lucha contra la pobreza energética no llegó a ejecutarse en su totalidad. Quienes hace años estaban sentados en la Plaza del Pilar exigiendo no pagar la deuda a los bancos, hoy son los primeros que dedican cada euro obtenido por la mejora del presupuesto en el pago de la deuda bancaria.

Zaragoza ha pasado del puesto nº1 de ranking de Transparencia Internacional en el año 2014 al número 53 en el 2017. Se ha pasado de las negociaciones en abierto a bloquear la entrada a periodistas.

Zaragoza lleva dos años sumergida en la parálisis económica, social, de empleo y de servicios públicos. Por contra, está siendo muy activa en redes sociales, hastags, concentraciones y pancartas a favor de causas buenas para el mundo. Pero a estos señores se les olvida que quienes vivimos en una ciudad solo queremos buenos gestores de lo público.

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