Zaragoza sigue sin ‘arrancar’.

A pesar de que Zaragoza ha invertido más de 1 millón euros  en los últimos años en beneficio del transporte público y medios sostenibles, el tráfico de vehículos apenas se ha reducido en la ciudad. Según el PMUS de Zaragoza (año 2018) la ciudad experimentó un leve descenso del tráfico -un 2,29%- en 2018. Una cifra ridícula si tenemos en cuenta el cómputo global de desplazamientos que se realizan en la ciudad un día laborable (más de un millón y medio). 

La movilidad peatonal -con un 47% de desplazamientos- sigue siendo la primera opción para los zaragozanos a la hora de desplazarse. Mientras que la movilidad privada (coche) con un 27% es la segunda opción. El uso del vehículo es utilizado principalmente para los desplazamientos laborales, es decir aquellos que se realizan de lunes a viernes en un horario determinado para entrar y salir al centro de trabajo.

Recientemente el Ayuntamiento de Zaragoza hizo público el fracaso de la priorización semafórica en los autobuses en donde apenas se había logrado mejorar la frecuencia en un 5% de una determinada linea -penalizando la frecuencia de otras líneas- a pesar de haberse invertido 400.000 euros. 

Si la oferta del transporte público y su puntualidad no se ajustan a los horarios laborales, poco tiene que ganar el transporte público. Esto sigue sin entenderse en el Ayuntamiento. 

FONDOBASE-3

Transporte público

El uso del transporte público (autobús y tranvía) suponen un 22% de los desplazamientos de la ciudad.

Carriles bici

El uso de la bicicleta se sitúa en el 3%, lejos del 5% que situaría a la bicicleta como medio "consolidado".

Queda mucho por hacer en todo lo relacionado con la movilidad sostenible, Zaragoza todavía no ha impulsado una verdadera política de mejora de la movilidad sostenible: esto incluye no solo invertir en carriles bici segregados sino pacificar viales de calles interiores de Zaragoza.

Zaragoza ‘invirtió’ en 2018 apenas 500.000 euros en la mejora de viales pacificados, una cifra muy alejada de lo que se estima que podría ser necesario para Zaragoza: Unos 5 millones de euros.

Todavía queda mucho por hacer en Zaragoza para mejorar la movilidad sostenible y el transporte público.
A. Segura
Zaragoza.

En cuanto a la movilidad ciclista, el diseño de los últimos carriles bici no ha convencido ni a los propios usuarios del mismo. El diseño en mediana ha pasado a ser algo habitual en vez de ser una excepción que dependa del diseño urbano. Mientras tanto en otras ciudades están creando infraestructura ciclista (carriles bici) mediante plásticos reciclados. Algo que contrasta mucho con el diseño e implantación de los carriles bici en Zaragoza. 

Da la sensación de que en Zaragoza tenemos un poco de todo (carriles bici, transporte público, viales con varios carriles de circulación, tranvía…etc) pero nada concreto y puntero.

¿Cómo nos movemos en Zaragoza?

1 %
Peatones
1 %
Bicicleta
1 %
Coches
1 %
T.Público

Zaragoza funcionaría muchísimo mejor apostando por una movilidad sostenible de verdad. Para ello es fundamental mejorar los porcentajes de uso hasta alcanzar el 5% la bicicleta y el 30% en el transporte público, reduciendo el uso del vehículo privado por debajo del 20%. Si el PMUS ha detectado que el uso del vehículo se produce en mayor grado en desplazamientos laborales de lunes a viernes, es ahí donde Zaragoza debe incidir para mejorar el transporte. Detectado el ‘problema’ ayudemos a buscar una solución adecuada.

Pero esto sólo es posible si se aplican políticas activas en beneficio de los peatones y mejoras en el diseño urbano. Como hemos dicho en numerosas ocasiones en este blog urge disminuir progresivamente los estacionamientos en la vía pública y aumentar la zona ESRO/ESRE. La zona ESRO/ESRE no se encuentra implantada en todos los barrios de Zaragoza y hay diferencias allá donde sí existe. Por ejemplo hay zonas donde la zona azul representa el 60% de los estacionamientos y en otros barrios apenas el 8%.

La caída de viajeros obliga a indemnizar a la empresa del tranvía con 707.374 euros.

Por quinto año consecutivo el Ayuntamiento de Zaragoza deberá pagar una compensación a la Sociedad Los Tranvía de Zaragoza por el bajo nivel de usuarios de la línea 1 debido a las estimaciones que realizaron en su día los técnicos en el pliego de contrato. La indemnización es cada año mayor debido a que el número de viajeros se mantiene en los 28 millones mientras que las estimaciones de uso suben cada año.

En total se estimó que en el 2018 el uso del tranvía fuera de 32,8 millones de viajes frente a los 27,8 millones. Este “desfase” provoca que el Ayuntamiento tenga que pagar por quinto año consecutivo 707.374 euros.

El Ayuntamiento de Zaragoza ha abonado a la empresa un total de 1.575.390 euros desde el 2015. El PSOE tendría mucho que explicar sobre este asunto y otros tantos.

Sea como fuere, la fórmula de pago que se estableció cuando el servicio tranviario se puso en marcha está resultando muy gravosa para las arcas municipales. Como viene sucediendo desde 2014, al Consistorio de la capital aragonesa le pasa factura que no se hayan cumplido las expectativas que se fijaron en el pliego, en el que se marca que cuando el déficit de usuarios supera el 10%, el Consistorio tiene que pagar a la empresa la mitad del coste que tienen los billetes ‘perdidos’.

Por este motivo, el Ayuntamiento tuvo que abonar en 2015 unos 122.830 euros a Los Tranvías por los usuarios de menos que entraron en los convoyes, y al año siguiente la cifra se duplicó: se tuvieron que abonar 315.000 euros. En 2017 la cosa no fue mejor y el desfase entre las previsiones y el uso real granjeó una indemnización de 430.186 euros, aunque el récord se batió el año pasado con la citada factura de 707.374.

En 2015 el Ayuntamiento de Zaragoza tuvo que abonar 122.830 euros a los Tranvías por los usuarios de menos que usaron este sistema de transporte. El año siguiente -2016- el Ayuntamiento tuvo que abonar 315.000 euros y en 2017 fueron 430.186 euros. En total el Ayuntamiento de Zaragoza ha abonado un total de 1.575.390 euros.

Para el año 2025 se estima que el número de viajeros sea de 35 millones (frente a los 27,8 millones de la actualidad), una cifra que queda muy lejos de la realidad. La realidad es que el tranvía es un éxito y los convoyes van muchas veces llenos, por lo que habría que plantearse otras medidas como el aumento del número de convoyes para satisfacer mejor la demanda.

Por cada viajero el Ayuntamiento subvenciona 0,79 céntimos.

También es cierto que el Ayuntamiento subvenciona gran parte del billete de los usuarios del tranvía, y por cada viajero el erario costea 0,79 céntimos. Es decir, el Ayuntamiento subvenciona de manera directa e indirecta el uso del tranvía.

Cómo nos movemos en Zaragoza.

Hace algo más de un año y tras los datos aportados por el Ayuntamiento de Zaragoza desde este blog nos hicimos eco de algunas de las formas de moverse en Zaragoza. Entre los datos aportados por el Ayuntamiento de Zaragoza destacaba que la bicicleta apenas suponía un 2,8% de los desplazamientos diarios en Zaragoza y que el 27% eran desplazamientos en vehículo privado, a pesar de las restricciones impuestas durante esta última década.

El uso del vehículo privado no ha disminuido tanto como se esperaba o se deseaba. Los datos que arrojaba en Ayuntamiento de Zaragoza hablan de un total de 462.000 viajes (un 27%), aunque no obstante, la circulación de vehículos se había desplazado del centro a las rondas y circunvalaciones.

En la actualidad.

Los desplazamientos peatonales suponen aproximadamente un 48% de los desplazamientos de la ciudad. Sin embargo, a día de hoy sigue sin existir una política de movilidad orientada a mejorar e impulsar este tipo de movilidad. Zaragoza no apuesta por la mejora de los itinerarios peatonales y el vehículo privado sigue siendo la segunda opción a la hora de desplazarse en la ciudad y su uso apenas se ha reducido 1% en los últimos años.

La presencia de la bicicleta ha subido ligeramente situándose en un 3% aproximadamente. A falta de nuevos datos (que imagino que se estarán midiendo) cabe pensar que en unos años la bicicleta subirá de nuevo junto con el patinete pero… ¿bajará el transporte privado?

Si desmenuzamos un poco los datos vemos que la horquilla del transporte público (aproximadamente un 22%) éste se divide en autobús y tranvía. El autobús representaría aproximadamente un 61% frente al 39% del tranvía (de un total del 22%).

Un modelo de futuro.

Como hemos dicho anteriormente, no tardaremos mucho en ver una evolución de otros medios de transporte en la ciudad. El ligero aumento de la bicicleta (3-4%) junto con el patinete eléctrico (5-6%) entrarán a formar parte del juego de modos de transporte. Esto seguro que en apenas cinco años los datos de utilización de estos medios alcanzaran estos porcentajes. La aportación del taxi se mantendrá en torno al 3-5% (datos de Autotaxi de Zaragoza).

En apenas cinco años el uso del patinete eléctrico llegará a ser entre el 3 y el 5% de la movilidad de Zaragoza.

El uso del vehículo privado disminuirá ligeramente pero cabe la incógnita de a favor de qué medio de transporte irá a parar. Es decir, en la reducción del vehículo privado (ese número de conductores) qué otro medio de transporte se verá beneficiado ¿tranvía, autobús o bicicleta / patinete? La lógica indica que serán estos últimos (bicicleta / patinete) porque el usuario del vehículo privado no se termina de adaptar al transporte público, por lo que no tiene sentido que si no hay cambios sustanciales en el mismo (recorridos, frecuencias, tarifas…) vaya a tener que utilizarlo.

No podemos olvidar que el objetivo final es la disminución progresiva del uso del transporte público en cualquier ciudad. Sería deseable un escenario en donde el uso del vehículo privado apenas fuera entre un 8-10% frente al del transporte público (en torno al 40% frente al 22% del año 2017). El uso del patinete y la bicicleta en Zaragoza perfectamente podrían alcanzar cuotas del 10-15%.

Esto se consigue no solo llevando a cabo políticas de restricción del vehículo (políticas negativas) sino aplicando políticas positivas al transporte público como mejora de frecuencias, bonos de transporte, recorridos, priorizando su circulación…etc. Las políticas negativas y positivas deben compaginarse y armonizarse para seguir prestando servicios y alternativas a los ciudadanos.

420.000 euros de indemnización al tranvía.

La falta de viajeros obliga al Ayuntamiento de Zaragoza a abonar a la sociedad Los Tranvías 420.000 euros por los usuarios de menos que transportó con respecto a lo que marcaba el pliego de condiciones. Si en el 2014 hubo que pagar unos casi simbólicos 1.040 euros, en el 2015 la factura subió hasta los 138.355 euros y en el 2016 hasta los 314.401 euros.

El pliego de condiciones establece que el Ayuntamiento tiene que compensar a la concesionaria cuando el déficit de viajeros supera el 10% de las estimaciones que hicieron en su día. A partir de ese porcentaje el Ayuntamiento de Zaragoza debe pagar a los Tranvías de Zaragoza la mitad de coste que tiene por los billetes no vendidos.

 

El pliego de condiciones prevé un crecimiento incesante de usuarios.

Quienes establecieran en su día el pliego de condiciones fueron bastante optimistas en cuanto al uso del transporte público en la ciudad. El Ayuntamiento de Zaragoza (PSOE con el visto bueno de CHA y de IU) firmó un pliego de condiciones donde se preveía un crecimiento incesante de usuarios desde el 2014 y hasta el 2043 (fecha en donde acaba el contrato) se establece que todos los años aumentaría un 1% la demanda.

Por lo que de seguir así cada año habrá que pagar más cantidad de dinero a la empresa que gestiona los Tranvías de Zaragoza. Para cumplir con la demanda establecida en el pliego de condiciones, este año 2018 se debería llegar a los 42.1 millones de viajeros, es decir, 14 millones más de los que hubo el año pasado. Todo un récord.

Según los datos que aportó la concejala de Movilidad (Teresa Artigas), el Ayuntamiento pagó el año pasado por la línea 1 del tranvía 11.820.000 euros: 7,8 millones en concepto de pago por usuario, 3,6 millones por el pago por disponibilidad y 420.000 euros por la indemnización.

Según el Ayuntamiento el coste por viajero es de 0,42 euros. Una cifra que debería estudiarse para en el futuro buscar modelos de transportes más eficientes y rentables para las arcas municipales.

Ante toda esta situación de pagos y de indemnizaciones generada por el anterior gobierno (con el visto bueno de IU, actual ZEC) cabe pensar en el futuro. De seguir así ¿cuánto dinero acabaremos pagando a los Tranvías de Zaragoza?

EL AYUNTAMIENGO PAGA 315.000 EUROS A TRANVÍAS POR EL DÉFICIT DE VIAJEROS.

El Ayuntamiento de Zaragoza ha tenido que pagar este año a la empresa Los Tranvías de Zaragoza casi 315.000 euros por el déficit de usuarios que hubo en el 2016.

El pliego de condiciones que se redactó en la etapa del PSOE para el funcionamiento de la línea 1 hizo unas estimaciones de usuarios año a año, y al parecer se han quedado muy por encima de la realidad. Es cierto que el número de viajeros crece, pero no lo hace tanto como las previsiones.

En el 2016 hubo casi 28 millones de personas que utilizaron el tranvía (27.963.651 para ser exactos) cuando el pliego estimó que serían casi 32 millones (31.915.993). Es decir un 12% menos de los previstos y en el 2015 fueron 11% por debajo de las previsiones.

UNAS ESTIMACIONES MUY OPTIMISTAS.

Las estimaciones realizadas han sido muy optimistas (o poco realistas) y ahora mismo no hay fórmula posible para replantear de nuevo otras estimaciones más realistas. Cada año que pasa el déficit engorda, lo que produce un agujero de dinero público que va destinado a pagar a la empresa de los Tranvías.

La empresa siempre gana pues al final el tranvía se paga por tres vías diferentes (impuestos, usos y pago de déficit). El agujero crece cada año -pues ningún año se cumplen las estimaciones- de forma que para el 2043 el Ayuntamiento de Zaragoza habrá abonado un total de 58 millones de euros a la empresa Los Tranvías de Zaragoza.

58 MILLONES DE EUROS EN 25 AÑOS.

Desde luego no es un mal negocio, no cabe duda. Las estimaciones calculan que el Ayuntamiento de Zaragoza abonará a la empresa del tranvía 58 millones de euros hasta el 2043.

En el 2015 la factura fue de 138.000 euros ya que hubo un déficit de algo más del 11% de viajeros. En el 2016 han sido 315.000 euros y salvo sorpresas de última hora toda apunta a que en el 2017 la factura será mucho mayor.

Una media de 2.300.000 euros al año es lo que vamos a tener que dedicar de nuestro bolsillo para pagar el tranvía. Ni que decir tiene que este desembolso económico lo van a realizar quienes pagan impuestos.

Según los datos estadísticos del Ayuntamiento de Zaragoza en Zaragoza existen (aproximadamente) 466.600 personas en edad de trabajar (entre los 15 y 65 años). Vamos a suponer que un 5% de la población en edad de trabajar no paga impuestos (situaciones sociales dependientes o vulnerables o similares), lo que supone unas 23.330 personas. Lo que hace un total de 443.270 personas que pagan impuestos y/o mantienen los servicios.

QUÉ SE PODRÍA HACER CON 2,5 MILLONES / AÑO.

Con datos aproximados sobre el coste de otro tipo de actuaciones podemos elaborar una lista de acciones que se podrían llevar a cabo con ese dinero:

Se podría haber renovado casi íntegramente la avenida de Cataluña en apenas una legislatura. Haciendo de esta avenida un icono de entrada de otros núcleos urbanos próximos. Creando verdaderos espacios para los peatones y abriendo la posibilidad a carriles bici y el paso de un futuro tranvía.

En apenas dos o tres años se podría haber renovado gran parte del asfaltado y viario público (aceras y mobiliario urbano) de algunos barrios de Zaragoza (como las Delicias, las Fuentes o San José) tan necesitados de renovación de calzadas y aceras. O se podría haber realizado un plan ambicioso de peatonalización y mejora de la vía pública.

Se podrían realizar cuatro veces la renovación de la calle Oviedo (barrio Torrero) que incluye mejoras de accesibilidad, mobiliario urbano y cambio de algunos tramos de alcantarillado. O también se podría reducir notablemente la deuda existente con AUZSA en algo más de dos legislaturas y media, recortando de esta manera la dependencia existente con esta empresa.

Por qué no se puede girar a la derecha desde Puente de Santiago.

Esto es lo que se preguntan algunos conductores al llegar a Puente de Santiago ¿Por qué no puedo girar a la derecha si no pasa el tranvía?. En primer lugar hay que decir que las políticas de movilidad que se están llevando a cabo tienden, en general, a re-ordenar el tráfico en beneficio del transporte público. Si permitimos el giro a la derecha desde el carril de la derecha de Puente Santiago estaremos creando un problema ya que implicaría que esa cruce tendría que tener un semáforo independiente en color ambar (precaución paso de tranvía) para girar a la derecha.

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El problema es que habría algunos conductores que querrían girar a la derecha, lo que provocaría perder el 50% de capacidad de giro a la izquierda (estamos ocupando un carril de dos existentes). ¿Por qué permitimos girar a la derecha cuando el conductor puede girar mucho antes? Se trata de re-conducir el tráfico. Para qué girar a la derecha en Pº Echegaray cuando puedes hacerlo en Valle de Broto o en Avenida José Atares (antigua Avenida Ranillas).

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Desde Avenida Los Pirineos podemos entrar por Av. José Atares para después bajar por Puente de la Almozara y Plaza Europa. Aunque si queremos ir a Las Delicias o Vía Hispanidad lo mejor es coger el Puente Tercer Mileno o incluso la Z40 y salir por la Estación Delicias. También podemos bajar por el Pte. Santiago y bordear el Mercado Centrar para acceder a Pº María Agustín desde Calle Predicadores. En Pº María Agustín podemos coger dirección Delicias o Centro.

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Desde la Avda. Pirineos también podemos meternos en Valle de Broto para bajar por la Plaza Europa o coger el Puente Tercer Mileno. Entonces, ante tantas posibilidades para circular ¿por qué queremos girar en Puente de Santiago? Si permitimos el giro a la derecha en Puente Santiago estamos abriendo un vial de tráfico para un carril de un solo sentido y dirección. No es muy inteligente que un carril de un solo sentido y dirección le desemboquen más carriles que lo único que hacen es aumentar el número de vehículos. Debemos dejar la vía lo más libre posible para el tránsito del transporte público y la bicicleta.

Es el conductor quien debe planificar su ruta y conocer los viales de Zaragoza, cómo moverse por Zaragoza y qué calles son las mejores y más seguras para ir a su destino. Existen muchísimos conductores que no saben moverse por Zaragoza si la calle por la que pasan todos los días para ir al trabajo está cortada por obras.