Una iniciativa ecológica para prohibir los vuelos cortos.

Este «conflicto» se está planteando en algunos países europeos: la prohibición de prohibir los vuelos cortos para que sean sustituidos por traslados en tren. Habrá quienes piensen que es una medida desproporcionada que va en contra de la libertad, pero nada más alejado de la realidad, la medida busca reducir de forma notable las emisiones de Co². La idea se basa en aquellos trayectos en avión que puedan ser realizados por un trayecto de 2 ó 3 horas en tren, se prohiban

La verdad es que no me parece mala idea, teniendo en cuenta que además para embarcar en el aeropuerto tienes que estar con una antelación mínima de 60 minutos (en algunos casos más) y después trasladarte en algún medio de transporte al centro de la ciudad: por lo que el viaje en tren es bastante aceptable.

El Ámsterdam-Bruselas es el primer trayecto que solicita suprimir Suzanne Kröger, la parlamentaria holandesa del partido ecologista GroenLinks que inició esta propuesta. El avión conecta ambas ciudades en 45 minutos (sin contar los trayectos a los centros de las ciudades porque los aeropuertos están a las afueras y las horas de espera para embarcar) frente a la hora y 50 minutos que se tarda de media en un tren de alta velocidad. En España todavía no está desarrollado el debate planteado en los Parlamentos holandés y francés, pero también hay trayectos de avión y de tren que cumplen ese criterio de las tres horas. Es un país que tiene un sistema ferroviario de alta velocidad muy centrado en la capital, por lo que el equivalente más inmediato sería el vuelo Madrid-Barcelona.

" Aplaudimos este tipo de medidas para la mejora del medio ambiente sin renunciar a otros medios de transportes eficientes como es el tren "

Cuánto contamina cada viaje en avión y tren

La medida es mas que razonable e implicaría una reducción de la emisiones de Co² bastante notable, sustituyendo el uso del avión por un servicio de tren bastante bueno y aceptable. Esta medida implicaría una mejora de los servicios ferroviarios, un descenso de las emisiones contaminantes y una utilización más eficiente de los infraestructura aérea.

Diseño de calles 30 en Zaragoza.

El diseño urbanístico incide de manera directa en la forma en la que nos movemos y nos desenvolvemos en la vía pública. En Zaragoza, como la mayoría de las ciudades, éste diseño obedece únicamente a facilitar la implantación del vehículo. Desde hace décadas las ciudades han ido adaptando sus edificios y calles a las características del vehículo, dejando de lado otros aspectos tan importantes como el acceso de los servicios públicos, el transporte urbano, los accesos a zonas verdes o de ocio natural. 

En Zaragoza las calles 30 y vías pacificadas representa casi la totalidad del tejido urbano. Absolutamente todos los barrios de Zaragoza cuentan en su mayoría con este tipo de calles que, en la mayoría de los casos, no cumplen con los criterios deseados de accesibilidad y de «armonía» entre los usuarios.

La pacificación de viales se empezó a implantar en Zaragoza en el año 2007 -hace más de una década-. Sin embargo en Europa se empezó unos años antes a empezar a destinar recursos para crear viales más adecuados al entorno urbano. Este movimiento se inició en los años sesenta en Estados Unidos de la mano de personas tan relevantes como Jane Jacobs. Posteriormente fue evolucionando y derivando en diferentes corrientes urbanísticas implantadas en Europa. Holanda principalmente. 

Actualmente podríamos decir que este movimiento va de la mano de lo que se conoce como el «slow driving». 

En Zaragoza fue a partir del 2007 cuando se empezó a implementar este tipo de calles, aunque sin el suficiente impulso necesario. La Ordenanza de Peatones y Ciclistas del año 2009 de Zaragoza definía este tipo de viales como:

Un espacio de armonía para usuarios de la vía, peatones y ciclistas. Una vía intermodal.

Son seguras

Mejoran la seguridad vial y la accesibilidad de los peatones. Crean espacios más seguros.

Son económicas

Su renovación y mejora es mucho más económica que un vial actual y tiene un menor mantenimiento.

Son medioambientales

Evitan las islas de calor y disminuyen los decibelios mejorando el derecho al descanso.

¿Cómo son las calles pacificadas de Zaragoza?

El modelo de calle 30 de Zaragoza dista mucho de ser accesible, amable y en armonía con el resto de usuarios. El resultado son calles feas, tristes y sin comercio.

La práctica totalidad del espacio se cede para el uso / estacionamiento del vehículos. Dejando de lado al peatón y a otros medios de movilidad sostenibles.

Como se puede apreciar el vehículo ocupa un lugar relevante en nuestras ciudades y en el espacio y uso que ocupa. Nadie habla de que se sustituya de manera radical, sino mas bien de que se inicie una transición tranquila y progresiva para ir redistribuyendo mejor el espacio que ocupa en beneficio del resto de usuario. 

Siendo objetivos y aportando datos sobre la mesa nos encontramos con un sistema de movilidad (vehículo) que pasa de media el 92% del tiempo estacionado, tiene un ratio de ocupación de 1,3 personas, ocupa el 70% de espacio de la vía pública y es usado por el 27% para desplazarse de manera habitual.

1 %
Del tiempo estacionado
1
Ratio ocupación
1 %
Espacio vía pública
1 %
Lo utilizan habitualmente

Son estas las razones por las que debemos iniciar una transición tranquila y progresiva para mejorar los medios de transporte, enfocando todos los esfuerzos en medios más sostenibles; aplicando restricciones al vehículo privado al tiempo que mejoramos notablemente el transporte público, frecuencias, rutas, líneas…etc. No podemos seguir creando espacios definidos para el vehículo privado cuando no es sostenible, resulta caro, ocupa mucho espacio y no resulta útil.

Cómo distribuimos el espacio en Zaragoza.

La distribución del espacio público es cada vez más una prioridad que va aumentando su envergadura en las diferentes administraciones públicas. Tras una época dorada del espacio del vehículo en las ciudades modernas son muchas las tendencias que invitan a replantearse el modelo obsoleto de la actual distribución del espacio físico en la vía pública.

Cómo se reparte el espacio en Zaragoza

En Zaragoza el espacio público se encuentra distribuido de forma muy similar al resto de ciudades españolas. Según los datos del PMUS de 2016 en Zaragoza la mayor parte del espacio (un 68%) va dedicado al vehículo privado, esto incluye turismos, motocicletas, furgonetas y camiones básicamente. El segundo mayor espacio -por razones obvias y de urbanismo- es para el peatón con un 31%. Un dato que no es muy significante ya que vivimos en edificios que requieren de aceras y zonas de tránsito peatonal «obligatorio».

Finalmente la bicicleta y el transporte público (carril bus y vía tranvía) ocupan un 1% aproximadamente del espacio dedicado.

Si comparamos estos datos con el porcentaje de uso de cada medio de transporte veremos que el vehículo privado proporcionalmente ocupa mucho más espacio de lo que se «utiliza» o del servicio que presta, en comparación con el resto de medios de transporte como autobús, tranvía, carriles bici o espacios peatonales.

Un reparto más justo.

Si decidimos dar un paso hacia lo que sería un reparto más justo podemos entender que los otros medios de transporte deberían de gozar de un poco más de espacio ¿no? (Hasta ahí podemos estar de acuerdo). Aumentar -porcentualmente- estos espacios implicaría llevar a cabo crear más carriles bus, implantar la segunda línea del tranvía y reducir viales en beneficio de unas aceras más amplias.

En este aspecto cabría elevar porcentualmente el espacio dedicado a los carriles bici y carriles bus. Junta a esta medida, la ampliación de aceras sería a costa de la reducción del espacio dedicado al vehículo privado. Insisto, cualquier medida o diseño urbanístico debería ir enfocado en crear un gráfico como el de abajo:

Si conseguimos avanzar hacia ese modelo durante los próximos años estaremos avanzando hacia una ciudad más amable, armonizada y sostenible.

" Cualquier mínima transformación debe ir enfocada en crear más carril bus, carriles bici y aceras más amplias. "

Emisiones de Co² en Zaragoza.

Según publicaba el Ayuntamiento de Zaragoza hace unos meses las emisiones de Co² en Zaragoza habían aumentado. Esta gráfica muestra las emisiones Co² de esta década. Vemos que durante el periodo de 2009 a 2013 disminuyeron de forma significativa. Quizás tuviera algo que ver la construcción de la L1 del tranvía que produjo importantes restricciones de tráfico y una oportunidad perdida por parte del Ayuntamiento para potenciar el transporte público.

Lo cierto es que Zaragoza ha aumentado sus niveles de contaminación al 2008. Es decir, en cuanto a contaminación y emisiones de Co² no hemos avanzado nada.

Emisiones de Co² en la última década

Datos del Ayuntamiento Zaragoza

Ante este panorama cabe apostar de manera activa por sistemas de movilidad mucho menos contaminantes como pueden ser el vehículo eléctrico y los VMP junto con las bicicletas.

Según ECAZ (Estrategia para el Cambio Climático y de la Salud de Zaragoza) los residuos contaminantes en Zaragoza provienen en gran parte de la industria (51%), seguido del residencial (23%) y de la movilidad (17%). Tenía entendido -según Ecologistas en Acción y otras asociaciones ciclistas-  que la mayor parte de los residuos venían de la movilidad (vehículo) pero veo que no es así, imagino que se referían a emisiones Co² (en vez a residuos): Es decir, imagino que hay una diferenciación entre residuos contaminantes y Co². O por lo menos es un amplio debate con muchos puntos de vista.

En cualquier caso parece ser que las estrategias a seguir deben apuntar al sector de la Industria y la Movilidad.

En cuanto al residencial las políticas a seguir deben ser las enfocadas a la rehabilitación y la eficiencia de los edificios residenciales. En Zaragoza esta labor debe centrarse (evidentemente) en la denominada ciudad consolidada. Barrios como Las Delicias, San José, Torrero o Las Fuentes deben ser objeto de políticas urbanísticas activas para mejorar sus aspectos de accesibilidad y consumos. En cuanto al sector Industrial hay que promover una transición energética y el Ayuntamiento, junto con el Gobierno de Aragón, deben de poner los medios posibles para que el sector industrial lleve a cabo dicha transformación. 

Finalmente no podemos obviar el muy necesario impuesto al plástico y a productos de un único uso que tanto daño están haciendo al medio ambiente. Por citar un ejemplo, una universidad en Barcelona ha calculado que del río Ebro se desprenden cada año al mar 2.200 toneladas de plásticos.