El Ayuntamiento lanza un paquete de medidas y aumenta la subvención directa al pequeño comercio.

El Ayuntamiento de Zaragoza pondrá en marcha hasta fin de año diez medidas de apoyo al pequeño comercio, con acciones concretas que buscan dinamizar la economía en los barrios de la ciudad. Una tarea sin lugar a dudas nada sencilla y que responde a un proceso de participación en el que vecinos y comerciantes aportaron propuestas e ideas para la búsqueda de soluciones y que al parecer se van a materializar en medidas de apoyo. Tampoco podemos fiarnos mucho del resultado de estas medidas al existir la tradicional campaña de Navidad y otros descuentos, quizás hubiera sido más interesante empezar estas medidas a partir de enero de 2017.

Las medidas son un adelanto del Plan de Apoyo al Comercio de Proximidad, elaborado por el Instituto Municipal de Empleo y Fomento Empresarial de Zaragoza (IMEFEZ), fundamentado en las propuestas aportadas por dichos colectivos. Entre las medidas de apoyo figura una línea de subvenciones -con un total de 200.000 euros- para actividades, difusión, sensibilización o eventos en la vía pública.

[quote title=”Title” Text=”No creo que el Ayuntamiento necesite gastarse 200.000 euros para crear eventos en la calle para sensibilizar al consumidor. Tampoco creo que sea lo que más necesite el pequeño comercio.” name=”A. Segura” name_sub=””]

La segunda es una campaña de promoción y difusión en medios de comunicación que se va a realizar en el distrito Universidad y en la que participan 28 establecimientos. Lo cual parece indicar que dichas campañas son ya parte de la primera medida de apoyo al comercio. Hasta el momento parece que promoción y difusión siguen siendo parte de las medidas adoptadas por el Ayuntamiento.

Los otro tipo de medidas sí que parecen más interesantes y se apoyan en la mejora de la imagen de los barrios y comercios con acciones de formación, mejora y actualización de escaparates, es la elaboración de un censo digital del comercio para drtercar la evolución del comercio y facilitar búsqueda a los consumidores. Además el Ayuntamiento incluye entre las medidas acciones de apoyo a un comercio justo y sostenible para trazar puentes con el comercio intercultural para lograr su integración en los barrios.

Es decir, la mayoría de las medidas se apoyan en la imagen y difusión del comercio. Además el Ayuntamiento hace un pequeño esfuerzo en el apoyo del comercio intercultural, algo que la verdad no creo que sea necesario porque los comerciantes inmigrantes tienen su propio segmento de mercado, y por cierto, no les va nada mal. Solo hay que ver la cantidad de comercios regentados por inmigrantes hay en la ciudad. Ni que decir de los comerciantes chinos que abarcan un segmento de mercado muy amplio ¿quién no ha comprado en un chino?

Centrarse en este tipo de comercio no creo que sea parte de la solución para apoyar al pequeño comercio. Lo que se trata de es de fomentar el comercio de proximidad no de apoyar los comercios como “GUSTA” o un “Kebab” que no tienen ningún problema y que incluso, mas de una persona podría considerar que perjudican al comercio tradicional de barrio.

El comercio de proximidad tiene dos problemas importantes a mi juicio; localización (comerciante) y entorno (ayuntamiento). La localización es un problema porque en territorios cada vez más extensos es difícil identificar un comercio. El consumidor si no transita por un lugar (entorno) no conoce el comercio. El comercio de proximidad puede resultar un perfecto desconocido para consumidores potenciales que vivan a menos de un kilómetro del comercio en cuestión. El Ayuntamiento y el comercio en sí deben fomentar la mejora de la localización del comercio.

Existen herramientas adecuadas para esto (herramientas digitales) como son Google Maps, que te permiten localizar tu negocio para que éste salga en los mapas correspondientes. Yo mismo tuve un problema de localización de negocio cuando hace unos meses estaba buscando una zapatería en el barrio de Torrero o San José. No encontraba ninguna, e incluso buscando por internet no me aparecía ninguna búsqueda relacionada que me pudiera indicar con certeza si había o no una zapatería. Al final la encontré tras preguntar a una serie de conocidos, pues en el número 180 de la Avenida San José hay una zapatería.

Después uno se plantea ¿quién le dice al comerciante que tiene que mejorar su localización en internet? ¿Que debe emprender mejoras digitales para estar presente (aunque su segmento de mercado sean personas “mayores”)?

El entorno es otro de los principales problemas del comercio de proximidad. Decía Jane Jakobs en su libro “Muerte y vida de las grandes ciudades” que los comercios de una ciudad únicamente necesitan un entorno propicio para que la gente transite por ellos. La gente tiene que andar y pasear para disfrutar de la calle, trasladar el ocio y los aspectos sociales a las calles y las plazas para darse cuenta de que existen comercios muy próximos que invitan a comprar en tu barrio.

Para eso es necesario políticas de mejoras peatonales y viales peatonales tales como; mejoras de aceras, arbolado y mejoras de las llamadas zonas 30 de Zaragoza que en algunas ocasiones parecen cementerios de vehículos. En este aspecto está fallando el Ayuntamiento.

[quote title=”Title” Text=”Cuando el Ayuntamiento empiece a hacer políticas de mejoras de calles peatonales y entornos peatonales en la vía pública veremos como el peatón se lanza a la calle para disfrutarla y, de paso, comprar en los comercios.” name=”A. Segura” name_sub=””]

Otro de los problemas que tiene el pequeño comercio se apoya en una demanda histórica sobre la dificultad que existen a la hora de abrir nuevos establecimientos, los problemas administrativos y la prolongación en el tiempo a la hora de levantar la persiana. El Ayuntamiento debe buscar fórmulas para que la creación de un nuevo establecimiento sea rápida y fiable.

Por último, el Ayuntamiento tiene previsto la creación de un Observatorio Local de Comercio, como órgano de participación en el que realizar el seguimiento del Plan de Apoyo al Comercio de Proximidad, recoger los distintos agentes implicados y para la búsqueda de soluciones conjuntas. Algo que, la verdad, dudo mucho de su fiabilidad y seguimiento. Si lo comparamos con otros observatorios (como el de la Bicicleta) será un desastre pues no están cumpliendo casi ningún aspecto de sus estatutos; ni informes, ni reuniones ni nada similar. Intento negarme a pensar que un Observatorio de Comercio no va a servir para nada, pero la realidad es que seguramente no tendrá mucho sentido.

El comerciante quiere vender y pagar menos impuestos. Como todos. Una vez sabido esto el Ayuntamiento debería tomar medidas.

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